
El viernes 13 de febrero, la Escuela de Psicología llevó a cabo la conferencia “Amor y amistad: beneficio de la construcción de vínculos saludables”, impartida por la directora de la escuela, Selene Santos. La jornada, que contó con la participación de autoridades académicas, docentes y estudiantes, consistió en una exposición fundamentada en enfoques filosóficos, psicológicos y neurocientíficos sobre el amor y la amistad.
La actividad inició con una oración dirigida por la estudiante Keila Lambis Sánchez, quien invitó a los asistentes a dar gracias por el don de la amistad y a pedir la bendición de cultivar relaciones más profundas, pacientes y desinteresadas.
En su recorrido conceptual, la maestra Santos presentó las perspectivas clásicas de filósofos como Platón, para quien el amor era una “locura divina” capaz de impulsar a la persona a trascender; Sócrates, que lo entendía como conexión y comunicación auténtica, y Aristóteles, que lo definía como la voluntad de querer para el otro el mismo bien que para uno. También, abordó el enfoque cristiano, que considera la amistad como un don divino basado en la lealtad, el sacrificio y el apoyo mutuo.
Desde la psicología humanista, destacó los aportes de Abraham Maslow, quien consideraba la amistad y el amor como necesidades esenciales del ser humano. En este sentido, explicó que la neurociencia ha demostrado que el cerebro es un órgano social que se nutre de los vínculos interpersonales. Citó investigaciones que evidencian cómo las relaciones saludables reducen el estrés y la ansiedad, fortalecen la autoestima, aumentan la autoconfianza, contribuyen a una mayor longevidad y a un mejor bienestar físico y mental.
La ponente subrayó que los lazos construidos durante etapas como la adolescencia y la adultez temprana suelen perdurar a lo largo de la vida, siempre que se fundamenten en el respeto, la honestidad y límites claros. Enfatizó que la amistad es un proceso dinámico que requiere compromiso, esfuerzo y discernimiento al momento de elegir a las personas que forman parte del círculo cercano, y recordó que no todo compañero es necesariamente un amigo.
Asimismo, abordó la importancia de establecer límites saludables dentro de las relaciones, ya que estos fortalecen la confianza y la credibilidad. Invitó a los estudiantes a crear vínculos que aporten crecimiento y promuevan la salud mental, y recordó que, cuando una relación resulta perjudicial, también es válido tomar decisiones conscientes para proteger el bienestar personal.
En sus conclusiones, afirmó que el amor y la amistad son pilares esenciales de la experiencia humana, ya que brindan apoyo, alegría y crecimiento personal, y que desafían a cada persona a convertirse en una mejor versión de sí misma.